martes, 11 de agosto de 2009

¿Quien mató al gato? Nº 2


Apagó el motor y se recostó en el asiento, la brisa que solo sopla en las últimas horas de la tarde y la absoluta soledad que había le hacían sentirse bien. Desde aquella colina dominaba por completo la ciudad y el humo de su cigarrillo hacía juego con la boina de contaminación de la que había escapado hacía sólo unas horas.
En su mano tenía dos billetes. El primero, de ida a Munich. Era en realidad una pregunta, una cuestión algo de lo que ni el mismo conocía el alcance que tuviera, en el papel ponía claramente: Madrid (MAD)-Munich (MUC) 14AUG 08:50-11:15 Terminal A . Pero allí no venía por ningún lado a donde iba a parar con aquel billete, era todo un enunciado vacío, una pregunta abierta.
La respuesta se hallaba en el billete de vuelta, que tenía en la otra mano: Budapest (BUD)-Madrid (MAD) 31AUG 19:05-22:20 Terminal A. El billete simplemente decía “si me usas significa que habrás encontrado tus respuestas a lo largo del viaje, esto lo demuestra y el contenido sólo lo conoces tú”.

Estaba deseoso, en unas semanas estaría muy lejos de todo aquello, de aquella apestosa ciudad, de su piso infernal, de su trabajo, de su moto de repartidor y sobre todo iba a estar una temporada alejado de Julia. Había decidido no comentarla nada sobre lo que vio en aquel chalet, quería ver como se comportaba a la vuelta, nunca le dejaría de sorprender la sangre fría de las mujeres. En cierta ocasión cuando era niño, vio a su madre acostándose con otro hombre, el padre de un amigo suyo, tampoco dijo nada y se limitó a ver como actuaba su madre. Quizás por eso su madre cogió tanto cariño a Julia cuando la presentó en casa, pertenecían al gremio de las actrices y las dos interpretaban los mismos papeles.
¿Cuanto tiempo llevaría Julia interpretando el suyo? .Ahora que lo pensaba, era una falta de educación por su parte no aplaudir después de cada cena, café o polvo ¡Joder, parecía de verdad!
Sin más encendió la radio, sonaba Hotel California de The Eagles, levantó la vista al cielo y observó la lluvia de las perseidas mientras se daba cuenta que sería un momento estupendo para estar con Julia.

viernes, 7 de agosto de 2009

Corre.



Exprimiendo el verano, hasta la última gota que me dará energía para una noche más, hasta el último minuto que me dará una anecdota más, sin más, es mi verano.

martes, 4 de agosto de 2009

Me gusta oler el viento.

Me gusta oler el viento
por la noche es húmedo,
es mujer, un escarmiento,
un retal de dulce calma,
para mi temperamento.

Pero mi cama está vacía
y me vuelvo un violento
¿Quién o qué santos cojones
me priva de mi alimento?
¿No merezco acaso aquello
que persigo con mi aliento?
quiero jugar a este juego
aunque solo sea un momento
para recomponer mi ego
con semen y cemento.

viernes, 3 de julio de 2009

El verano me hace sudar.



El verano está bien, lo reconozco, hay vacaciones, escotes, piscina, playa, pero a pesar de su solecito, no puede hacerle sombra al invierno.

El invierno es la estación por excelencia, es época de poesía y de justicia.

Digo que es una estación justa porque un día te levantas, sales a la calle y ves a la gente guapa, a las felices parejitas y a todo ese tipo de gente, entonces, puedes parartw y decirles: "Joderos todos, este día, este día nublado y triste lo vamos a sufrir todos nosotros".

Sinceramente espero con tanta o más ilusión el invierno que el verano, según se acerca la hojas se van callendo, las calles toman un aspecto precioso y el olor y el frescor por las noches es inmejorable.

jueves, 2 de julio de 2009

¿Quien mató al gato?.Nº 1



En la habitación el aire jugaba con la luz a dibujar rayos que se dirigían a la cara de Alfredo, un murmullo de coches y gente se colaba entre las rendijas de la persiana. El aspecto de la habitación era desolador, los calzoncillos usados rivalizaban con los calcetines y los papeles por el dominio exclusivo del suelo. El único sonido que perturbaba el silencio del piso era un Bóxer que bebía de un cuenco en la cocina. Aquel perro era el amo y señor del piso, fe de ello daban los muebles mordisqueados y las puertas llenas de arañazos. Pero no lo podía echar, era la única compañía que tenía cuando Julia estaba fuera, trabajando, además fue su regalo cuando hicieron dos años juntos.
Cuando Alfredo se levantó, su piso continuaba en el mismo estado en el que lo dejó antes de dormirse, cualquiera que hubiera entrado pensaría que habían entrado a robar, pero el sabía muy bien que nadie habría encontrado nada de valor allí, a excepción de la libreta ruinosa que escondía debajo del somier. Si hubiera tenido que salvar del fuego algo de aquel piso, sin duda se habría llevado aquella libreta, ni siquiera el perro valía tanto.
Cuando acabó de comer se enfundó su mono y se dispuso a hacer su turno de repartidor de tarde, trabajaba en una agencia de mensajería a dos calles de allí.
Siempre había tenido una visión particular de su trabajo, le permitía conocer a mucha gente, sólo por unos segundos, es cierto, pero con los años había aprendido a obtener cada vez más información sobre la persona que recibía el paquete y lo más importante, su contenido.
Por supuesto le estaba absolutamente prohibido abrir ningún tipo de envío, pero la mayoría de la veces en lo que tardaban en firmar el recibo le daba tiempo más que suficiente para saber que clase de persona era y que contenía el paquete.
Por lo general la forma del paquete daba pocas pistas sobre su contenido, la información la obtenía de detalles a priori insignificantes como el tiempo que tardaban en abrirle la puerta, el felpudo de la casa, las manos o la forma de cogerle el bolígrafo cuando este se lo ofrecía pero sobre todo eran los recibidores, no hay nada que dé mas información sobre alguien que su recibidor. Alfredo había visto desfilar ante sus ojos miles de ellos y había sabido extraer de ellos la esencia de cada hogar, lo había convertido en una ciencia.
Los primeros repartos que tenía aquella tarde le pillaron más o menos cerca y no perdió demasiado tiempo con ellos, pero con uno se tuvo que ir hasta las afueras de la ciudad. En un barrio de chalets adosados en los que sus dueños, orgullosos, son tan diferentes como sus casas. Cuando llegó tardaron en abrirle, le atendió un hombre un tanto mayor, al verle pareció aliviado. Mientras firmaba el recibo (algo nervioso aún) Alfredo vio en el recibidor el abrigo y el maletín de Julia, la misma que a estas horas estaba cogiendo un tren en Barcelona, volviendo de visitar a un editor.

lunes, 22 de junio de 2009

Problemas con los premios extraordinarios de bachillerato.

EL TALENTO, EL ESFUERZO Y LA ILUSION DE NUESTROS JOVENES NO ENTIENDEN DE NORMAS INSENSIBLES

Hablo en calidad de padre de uno de los alumnos de Bachillerato que ha intentado presentarse a los Premios Extraordinarios de Bachillerato Curso 2008-2009 de la Comunidad de Madrid, cuyas pruebas tendrán lugar el próximo 24 de Junio.

Desgraciadamente, por una desafortunada interpretación por parte del Colegio de mi hijo, en relación con las fechas de inscripción y presentación de la documentación correspondiente a los alumnos aspirantes a dichos Premios, un total de 8 jóvenes y prometedores estudiantes –entre ellos, mi hijo- han quedado excluidos de las listas de aspirantes. Motivo: se presentó la documentación correspondiente a las solicitudes el lunes, 1 de Junio, al Instituto de Educación Secundaria al que el Colegio está adscrito, cuando el plazo expiraba el viernes, 29 de Mayo. No obstante, hasta el martes, 2 de Junio (y aquí estuvo el malentendido, en mi opinión), dicha documentación podía ser entregada, como así se hizo, desde el Instituto a la Dirección de Área Territorial responsable, en este caso la correspondiente al área Oeste de Madrid. Adicionalmente, y por información publicada por la propia Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, otros Colegios han tenido la misma problemática.

A pesar, me consta, de los esfuerzos del Colegio por aclarar y justificar la situación producida, ninguna de sus razones resultaron aceptadas y, desde el primer momento, dichas solicitudes fueron rechazadas, lo que motivó que el Colegio nos informara a los padres de la situación producida.

Ante mi total asombro e incomprensión de la situación, decidí, como padre, solicitar de las correspondientes Autoridades educativas su apoyo para la resolución de este triste episodio. Al igual que el Colegio, recibí un trato absolutamente correcto, pero igual de inflexible e insensible, lo que me ha llevado a plantearme este caso como una cuestión de principios y de valores, que estoy dispuesto a defender hasta sus últimas consecuencias. En este sentido, y admitiendo el error producido, permítaseme algunas reflexiones personales:

• ¿Qué clase de educación y de valores estamos transmitiendo a nuestros jóvenes desde nuestro Sistema Educativo?. Es más importante hacer cumplir las normas (interpretadas de forma estricta) que incentivar la moral y el espíritu de superación de nuestros jóvenes?. ¿Acaso deben ser las normas un fin en sí mismo y estar por encima de las personas a las que sirven?. En mi opinión, creo que no. Las normas son un medio y deben existir porque existimos las personas.

• ¿Puede este Sistema Educativo “pasar por encima” del esfuerzo y el talento que han demostrado este grupo de 8 jóvenes (y otros muchos, sin duda), cuyo única responsabilidad es la de haber obtenido unas notas brillantes, como premio a su continuado esfuerzo?. ¿Podemos y debemos privarles como Sociedad de esta oportunidad, aunque la responsabilidad del error sea ajena a ellos mismos?. Que alguien conteste, por favor. Además, en este caso particular, no puede producirse ningún tipo de favoritismo hacia este grupo de jóvenes, puesto que todos los estudiantes deben demostrar sus conocimientos en idénticas condiciones y en el mismo sitio: el pupitre del examen, el día del examen.

• Pero lo más grave sin duda es “cargarnos” su ilusión. Conozco por mi hijo la ilusión que tenían todos ellos por presentarse a estos Premios, pero en mi caso personal, díganme: ¿qué debo contestar a mi hijo cuando al comienzo de este curso escolar con una salud francamente deteriorada por una importante enfermedad, haciendo un esfuerzo casi sobrehumano, en contra de la opinión del propio hospital y desde luego con el apoyo de sus padres y el colegio, logra no sólo no dejar sus estudios sino acabar el curso con unas notas brillantes; hace poco menos de un mes me dice “papá, me hace ilusión presentarme a estos Premios”; y hoy me dice “papá, déjalo, no merece la pena que sigas perdiendo el tiempo que estás dedicando”?. Díganme: de verdad podrían ustedes apoyar como padres un Sistema Educativo que prima más la aplicación rigurosa y estricta de un plazo que se supera involuntariamente por horas que la ilusión de un chico como éste?.

• Señores responsables del Sistema Educativo de la Comunidad de Madrid: Les recuerdo el objeto que persigue la concesión de dichos Premios, publicado en la Orden 2244/2009, de 13 de Mayo: “Dar reconocimiento oficial a los méritos basados en el esfuerzo y en el trabajo de los alumnos que cursan los estudios de Bachillerato con excelente rendimiento académico, y permitir su participación en la fase del concurso nacional”. Permítanme expresarles mi opinión, en el sentido de que no es posible reconocer todo lo anterior cuando desde mi peregrinación por todas sus áreas y direcciones sólo he encontrado un excelente trato personal pero una inflexible posición respecto de este asunto. Relaciono a continuación, las áreas de la Consejería de Educación a las que infructuosamente he pedido ayuda:

o-Presidencia del Tribunal.
o-Dirección Área Territorial Madrid-Oeste.
o-Dirección General de Educación Secundaria.
o-Viceconsejería de Educación.


Asimísmo, me propongo continuar mi reclamación y petición de ayuda para que este grupo de 8 jóvenes, y todos los que por este tipo de motivos hayan quedado excluidos, puedan presentarse a las pruebas del próximo día 24 de Junio, a:

o-Defensor del Pueblo.
o-Consejería de Educación.
o-Presidencia de la Comunidad de Madrid.
o-Ministerio de Educación.
o-Y cuantas personas, instituciones nacionales y europeas, y medios de comunicación estén a mi alcance y quieran escucharme y ayudarme.


Finalmente, les pido encarecidamente a nuestros políticos que no decaigan en su responsabilidad de hacer que nuestro Sistema Educativo sea cada vez más sensible hacia el talento, el esfuerzo y la ilusión de aquella parte de nuestra Juventud que siente la necesidad de prepararse y superarse en sus conocimientos. Recuerden que serán nuestros ciudadanos del mañana y que no podrán transmitir nada que no se les haya enseñado previamente.

Emilio Quintana Muñoz 
Madrid, 19-06-09

domingo, 21 de junio de 2009

Alcanzar



Quizás este poema
me aleje más del objetivo.
Pretendo, pero no soy perseguido,
en cambio yerro ,fallo y no doy tino
¿Qué tengo que hacer?
¿Cuál es la clave?
¿Cómo tengo que ser
para que todo encaje?
Estoy arto de buscar,
de recorrer ciudades,
en la carrera del oro,
detrás mío, ya no hay nadie.